Calificaron como “limosna” la ayuda de $100.000 ofrecida por el Gobierno, además de señalar deficiencias en la plataforma de postulación del beneficio.
Las líneas de taxis colectivos de Puente Alto, Pirque y el Cajón del Maipo ajustaron el valor del pasaje durante la última quincena, decisión que explican por el impacto del alza de los combustibles en su operación y que se suma a un “contexto económico complejo” que, según el gremio que los agrupa, vienen arrastrando desde hace meses.
Así lo explicó Luis Contreras, presidente de la Federación Provincia Cordillera de Taxis Colectivos (Fesicor), quien sostuvo que el alza “nos pilló en un mal momento”, debido a una crisis previa asociada a la “sobreoferta de buses” principalmente en la comuna de Puente Alto.
En ese escenario, detalló que cerca del 90% de las líneas optó por subir sus tarifas en $100. “Si el pasaje costaba $800 en un recorrido, subió a $900; si costaba $900, subió a $1.000. Esa fue más o menos la tónica”, indicó.
Contreras aseguró que el aumento en el valor de la bencina ha tenido un efecto directo en los costos operacionales de los conductores. Según sus cálculos, considerando un consumo promedio de 20 litros diarios durante 25 días de trabajo, el gasto mensual en combustible se incrementó en alrededor de $200 mil, tras un alza cercana a $390 por litro.
“El gobierno ofreció un aporte de $100 mil, es decir, cubre la mitad. Por lo tanto, no teníamos más alternativa que subir la tarifa”, afirmó.
El dirigente agregó que el impacto no se limita al combustible. “Subieron los lubricantes y nosotros tenemos que hacer cambio de aceite una vez al mes. Y también subieron los repuestos. Es decir, se encareció más aún el trabajo”, señaló, apuntando además al alza general del costo de la vida.
Rentabilidad en caída
Pese al ajuste tarifario, desde el gremio advierten que la medida no compensa completamente el aumento de los costos. “Hay un impacto en la rentabilidad, porque los ingresos no son suficientes para cubrir todo lo que está subiendo”, indicó Contreras.
En esa línea, aseguró que el alza de la bencina fue “la gota que rebalsó el vaso”, pero subrayó que existe conciencia respecto de la situación de los usuarios. “Nosotros sabemos que a la gente no le suben el sueldo, por lo tanto tratamos de no afectar demasiado”, dijo.
Críticas a medidas del Gobierno
El presidente de Fesicor cuestionó la ayuda estatal anunciada para el sector, calificándola como insuficiente. “Más que un apoyo, es casi una limosna”, sostuvo.
Junto con ello, denunció problemas en la plataforma de postulación al beneficio. “El 60% no ha podido postular porque la página no funciona y la autoridad al parecer no está muy preocupada de arreglarla”, afirmó. Según indicó, sólo una parte menor de los conductores ha logrado acceder al bono.
El dirigente también planteó la necesidad de medidas estructurales para estabilizar el precio de los combustibles, proponiendo revisar la carga tributaria. “El combustible paga un 26% de impuesto específico y un 19% de IVA, así que en total la bencina paga un 45% en impuestos. Tendrán que evaluar bajar el impuesto específico o hacer algún ajuste”, señaló.
No descartan movilizaciones
Desde el gremio advierten que, de mantenerse la tendencia al alza en los combustibles, la situación podría escalar. “Si sigue subiendo, lo más probable es que, al igual que los camioneros, tengamos que salir a manifestarnos”, indicó Contreras.
A juicio del dirigente, el actual escenario no solo afecta a los colectiveros, sino también a otros sectores. “Se golpea a las pymes, a los trabajadores y a la clase media. No es posible seguir traspasando los costos de la crisis a la gente”, concluyó.



