El economista y académico de la Universidad Central de Chile Jean Paul Quinteros explica por qué sube, dónde se siente más y qué pueden hacer los hogares.
La Unidad de Fomento (UF) superó por primera vez la barrera de los $40.000, alcanzando un valor inédito en medio del ajuste derivado del Índice de Precios al Consumidor (IPC). Aunque el dato ha generado preocupación, su impacto no responde a un cambio repentino, sino a un proceso acumulado ligado a la inflación.
Así lo explica Jean Paul Quinteros, economista y académico de la Universidad Central de Chile, quien detalla que este indicador funciona como un reflejo directo del comportamiento de los precios en la economía.
“La UF es un instrumento económico creado en 1967 que ajusta su valor en base al IPC (Índice de Precios al Consumidor), que es el indicador que mide la inflación en Chile”, define el especialista. En términos simples, esto significa que cuando los precios suben, la UF también lo hace.
Y como esta unidad se utiliza en contratos de créditos, arriendos y servicios como las Isapres su variación impacta directamente en los montos que deben pagar las personas. “El hecho de usar la UF permite, por ejemplo, que en el sistema inmobiliario los valores se ajusten automáticamente a la inflación, evitando distorsiones en contratos de largo plazo”, explica.
Respecto al hecho de que la UF haya superado los $40.000, Quinteros plantea que se trata principalmente de un hito simbólico. “Obedece a una acumulación de alzas derivadas del incremento del IPC”, indica.
No obstante, apuntó que “es bueno mencionar que los crecimientos del IPC que hemos tenido en los últimos años han sido mucho menores a los que ocurrieron cuando teníamos una alta inflación en nuestro país”.
En ese sentido, recalca que el nivel actual no implica por sí solo un salto brusco en los costos, sino la consecuencia de un proceso inflacionario sostenido en el tiempo.

Cómo se traduce en el bolsillo
El mecanismo es directo: si sube el IPC, sube la UF, y con ello aumentan automáticamente todos los pagos fijados en esta unidad.
“Todos los contratos en UF, como dividendos o planes de salud, suben cuando se convierten a pesos”, sintetiza, destacando que el impacto más fuerte se siente en los créditos hipotecarios.
“El caso más emblemático es el de los dividendos. Son gastos significativos dentro del ingreso familiar, por lo que cualquier variación en la UF se nota de inmediato en el presupuesto”, señala.
Indicó que lo mismo ocurre en el caso de los arriendos pactados en UF o reajustables según el IPC, debido a que al igual que los dividendos, estos representan un porcentaje muy importante del presupuesto mensual de las familias.

El rol de la inflación
El economista insiste en que el encarecimiento del costo de la vida no se explica por el aumento de la UF en sí mismo, sino que este es una consecuencia de la inflación.
“La UF y el IPC son instrumentos que reflejan lo que está pasando en la economía. El alza de precios responde a factores reales, como el costo del petróleo o los conflictos internacionales”, afirma.
En ese contexto, menciona que situaciones externas, como las tensiones geopolíticas en el Medio Oriente que presionan variaciones en el precio de los combustibles, tienen un efecto directo en los precios internos, considerando que Chile depende en gran medida de la importación de energía.
Un instrumento con dos caras
La UF fue creada para proteger el valor del dinero en contextos de alta inflación, evitando cambios bruscos en contratos de largo plazo. Sin embargo, en escenarios de inflación baja también puede generar efectos no deseados.
“Funciona como un estabilizador, pero también puede generar inercia inflacionaria, es decir, mantener los precios en una cierta tendencia incluso cuando podrían bajar”, explica.
Aun así, indica que mientras la inflación se mantenga en rangos controlados -cercanos al 3%-, su impacto es acotado dentro del funcionamiento normal de la economía.
Qué esperar y cómo enfrentar el escenario
De cara a los próximos meses, el comportamiento de la UF dependerá principalmente de la evolución de la inflación y del contexto internacional. “El precio del petróleo sigue siendo clave. Si se estabiliza, también deberían hacerlo los precios en la economía local”, proyecta.
Frente a este escenario, el especialista recomienda cautela en las finanzas personales. “Es importante priorizar los gastos esenciales, mantener un consumo responsable y evitar comprometerse con deudas que puedan afectar la estabilidad del hogar”, concluye.



