Agrupación de vendedores ambulantes logró reorganizarse con apoyo de la Cámara de Comercio y gestiones municipales. Hoy trabajan en un terreno arrendado y avanzan en sus patentes.
Un grupo de 32 vendedores del comercio ambulante de Puente Alto inició un proceso de formalización tras ser desalojados de las calles del centro de la comuna a comienzos de este año. Se trata de la agrupación José Luis Coo, cuyos integrantes, luego de meses sin poder trabajar de manera estable, lograron reorganizarse, acceder a asesoría y concretar el arriendo de un terreno donde hoy desarrollan su actividad comercial.
El espacio, ubicado en calle José Luis Coo 0221, fue gestionado con apoyo de la Cámara de Comercio de Puente Alto, que facilitó el vínculo con un arrendador privado y permitió concretar el acuerdo sin exigencias habituales como meses de garantía. Actualmente, los comerciantes se encuentran con sus patentes en trámite.

El lugar exhibe una experiencia con un nivel importante de organización: los puestos funcionan en un entorno delimitado, limpio y con servicios básicos como baño. Si bien aún no se realiza una inauguración formal, debido a que esperan avanzar en obras como la pavimentación y accesos universales, los locatarios ya están atendiendo público.
Un nuevo comienzo
María Liguén, presidenta de la agrupación, explicó que el proceso comenzó tras el desalojo y un periodo sin ingresos. “Nosotros prácticamente estuvimos dos meses sin poder trabajar, pero haciendo gestiones con la municipalidad y contando con el valioso apoyo de la Cámara de Comercio. Gracias a ellos pudimos conseguir que nos arrendaran este lugar”.
“Cuando estuvimos en la calle, en Balmaceda con Santa Elena, pagábamos permisos precarios. Entonces para nosotros igual fue frustrante todo lo que vivimos (con el desalojo), pero ahora gracias a Dios podemos estar aquí y trabajar tranquilos”, dijo. Asimismo, recalcó que gran parte del grupo está conformado por adultos mayores, lo que incidió en la urgencia por encontrar una solución.

Por su parte Marta Estrada, comerciante y una de las voceras del grupo, relató las dificultades enfrentadas tras el término de sus permisos provisorios el pasado 21 de febrero. A partir de allí, el grupo inició gestiones ante la municipalidad y otras instancias.
“Nosotros dijimos en la municipalidad que queríamos emprender y ser PYMES. Estuvimos dos meses haciendo reuniones, conversando, buscando soluciones”, agregó.

Proyecto en desarrollo y con proyección
Estrada también destacó que, aunque aún faltan mejoras, el espacio actual les entrega mayor estabilidad. “Vamos a pagar una cantidad entre todos por el arriendo, pero vamos a estar tranquilos”, sostuvo, precisando que trabajan en iniciativas para mejorar el lugar, como gestionar la pavimentación, implementación de accesos para personas con movilidad reducida y ordenamiento de los puestos.

En la misma línea, Claudia Cabello, otra integrante de la agrupación, planteó que el proyecto aún está en desarrollo, pero con proyección. “Este es un desafío para nosotros. Estamos recién empezando, faltan cosas como el asfalto o un techo, pero esto va a quedar muy bonito”, afirmó. También subrayó la necesidad de difusión para atraer clientes.
Apoyo para avanzar hacia la formalización
Desde la Cámara de Comercio de Puente Alto, su tesorero general y director ejecutivo, Juan Carlos Masafierro Lira, explicó que el trabajo con la agrupación comenzó tras el desalojo, cuando decidieron intervenir para orientar a los comerciantes en un proceso de organización y búsqueda de alternativas formales.

“Lo primero que dije fue que había que ayudarlos. Así que los asesoramos para que se organizaran, formaran una directiva y, a partir de allí, comenzamos a buscar un privado que pudiera arrendarles un terreno sin tantas exigencias”, señaló.
En ese contexto, detalló que la Cámara actuó como intermediaria para facilitar el acuerdo con el propietario del terreno, evitando barreras como el exceso de papeleo o el pago de garantías.

Masafierro agregó que el acompañamiento continúa, enfocado ahora en que los comerciantes completen su proceso de formalización. “Van a tener sus patentes y van a pasar a ser comerciantes formales, igual que cualquier otro de la comuna. Y por supuesto le tenemos abiertas las puertas para que sean después socios de la Cámara de Comercio”, aseguró.
El caso de la agrupación José Luis Coo se perfila como una experiencia piloto en la comuna, en medio del reordenamiento del comercio ambulante, y podría replicarse en otros sectores como alternativa para la regularización de este tipo de actividades.



