El arzobispo de Santiago, Fernando Chomali, visitó el recinto y destacó el trabajo conjunto para asistir a las familias desplazadas en la Región Metropolitana.
La parroquia Santa María Magdalena mantiene operativo un albergue que actualmente refugia a más de 50 personas que debieron abandonar sus hogares por las intensas lluvias. La iniciativa funciona gracias a la articulación entre la Iglesia, la Municipalidad de Puente Alto y diversas organizaciones comunitarias.
Además de habilitar el refugio de emergencia, el recinto eclesiástico mantiene en funcionamiento su comedor abierto para la comunidad. La coordinadora de los comedores, Laura Quitral Palma, informó que en este espacio se atiende regularmente entre 100 y 120 personas de martes a viernes.
El servicio de alimentación continúa entregando asistencia durante el actual sistema frontal para apoyar a la población más vulnerable de la comuna.
Coordinación ante la emergencia
Durante la jornada, el arzobispo de Santiago, cardenal Fernando Chomali, inspeccionó las instalaciones de la parroquia. En el lugar, constató la labor de agentes pastorales y funcionarios municipales que acompañan a familias, niños y adultos mayores.
El cardenal destacó la importancia de este recinto y valoró la respuesta institucional coordinada para enfrentar la crisis climática. “Aquí lo más importante es que la parroquia y el municipio están trabajando juntos”, afirmó la autoridad eclesiástica.
Asimismo, el arzobispo enfatizó que la asistencia se entrega de manera incondicional a quienes lo requieren. “A nadie se le pregunta su credo religioso ni cómo llegó”, subrayó Chomali durante su recorrido.
Asistencia integral y voluntariado
El trabajo en el recinto cuenta con el respaldo operativo del municipio para garantizar las condiciones del refugio. Carla Acuña, encargada del Departamento de Acción Social de la Municipalidad de Puente Alto, ratificó el compromiso institucional.
La funcionaria municipal aseguró que la colaboración con la parroquia ha sido fundamental para entregar abrigo y alimentación. “Vamos a estar abiertos hasta que dure la emergencia climática”, confirmó Acuña.
El servicio también es apoyado por jóvenes del Grupo Scout San Gabriel, quienes preparan alimentos y organizan actividades recreativas. Antonia Zúñiga, integrante de la agrupación, destacó que el objetivo es brindar acompañamiento integral a las familias afectadas por el temporal.
Campaña solidaria activa
Ante la magnitud de los daños, la delegada para la Pastoral Social Caritas, Camila Bolaño, instó a la comunidad a sumarse como voluntarios en los distintos albergues y comedores.
Para sostener la operatividad de estos recintos, la Iglesia de Santiago mantiene activa una campaña de recolección de donaciones. Se requieren útiles de aseo, ropa de cama y vestuario de invierno en buen estado.
La recepción de aportes se concentra en las diversas parroquias de la Arquidiócesis y en una bodega central en Quinta Normal, buscando asegurar el apoyo continuo a las familias mientras se extienda el impacto de la emergencia.
Fuente: www.iglesiadesantiago.cl



