Un nuevo método de estafa afecta a pequeños comercios. Delincuentes reemplazan los dispositivos tecnológicos de cobro (POS) para desviar las ventas diarias hacia cuentas ajenas.
La preocupación de los comerciantes y locatarios ha aumentado tras revelarse un sofisticado método de estafa denominado «el cambiazo» de las máquinas de pago electrónico. Esta modalidad delictual, que ya registra casos reportados en comunas como Puente Alto, San Bernardo y San Joaquín, consiste en sustituir físicamente los dispositivos receptores de tarjetas por aparatos preconfigurados para desviar la recaudación de las ventas.
El modus operandi quedó al descubierto de manera detallada luego de que una botillería ubicada en la comuna de San Joaquín sufriera la pérdida de cerca de 1,8 millones de pesos en un solo fin de semana.
Según los antecedentes recopilados, los autores de la estafa operan habitualmente de a dos personas, coordinándose para provocar el descuido de quienes atienden los locales comerciales.
Estafas en Puente Alto y comunas vecinas
Alejandro Mansor, uno de los comerciantes afectados por este fraude en su local «Botillería del Cuartel», relató que el incidente ocurrió un día viernes alrededor de las 21:00 horas.
La víctima explicó que los delincuentes simulan realizar una compra ordinaria y consultan por productos ubicados en el fondo del pasillo para forzar la distracción del personal de atención.
Tras concretar el descuido de la vendedora, el sujeto realiza el cambio de la máquina de cobro de la empresa Mercado Pago por un dispositivo de apariencia idéntica.
«He estado hablando con otros locatarios de otras comunas como Puente Alto, San Bernardo y Santiago Centro, y les hacen exactamente lo mismo con los datos cambiados», detalló Mansor sobre el alcance del delito.
Alteración de datos y millonarias pérdidas
En el caso denunciado, los comprobantes emitidos por el nuevo aparato mantenían el nombre de la sociedad y la dirección del comercio original, pero modificaban el Rol Único Tributario (RUT) receptor.
El dinero cobrado a los clientes desde el viernes por la noche hasta el domingo se desvió de manera íntegra hacia la cuenta bancaria de una persona natural asociada al RUT adulterado.
«Es difícil darse cuenta de esta situación porque adulteran los datos del nombre de la sociedad y la dirección», señaló la víctima respecto a la complejidad del engaño.
Los comerciantes afectados hicieron un llamado de alerta a los demás locatarios para que verifiquen constantemente los datos impresos en sus comprobantes de venta.
Investigación y medidas preventivas
La denuncia formal por este robo fue presentada ante las autoridades policiales competentes, sin embargo, los afectados señalan que los procesos de indagación han presentado demoras significativas.
«Han pasado dos semanas y en dos semanas no ha pasado nada; no me han contactado de Fiscalía ni de la Policía de Investigaciones (PDI)», reclamó el locatario afectado.
Por su parte, ante las consultas por estos hechos, la empresa proveedora del servicio tecnológico emitió recomendaciones básicas orientadas a que los locatarios no dejen los terminales de cobro expuestos.



