Joaquín Gastón Maluenda conversó con estudiantes sobre los 45 años de trayectoria de Los Tachuelas y el trabajo que permite sostener un emprendimiento ligado al circo tradicional chileno.
Detrás del humor, las acrobacias y los aplausos existe un trabajo que el público muchas veces no ve. Esa fue parte de la experiencia que Joaquín Gastón Maluenda, conocido como “El Tachuela Grande”, compartió con estudiantes y miembros de la comunidad educativa de Duoc UC, sede Puente Alto.
La actividad, realizada el jueves 22 de octubre, permitió conocer la historia de su familia y los desafíos de mantener vigente un proyecto circense durante 45 años, combinando tradición, organización y capacidad de adaptación.
Desde la sede destacaron que la jornada permitió “conocer más sobre su trayectoria y experiencia en el mundo circense”, en un espacio de conversación y encuentro con los estudiantes.
Una tradición que pasa de generación en generación
La historia de Los Tachuelas está encabezada por los hermanos Joaquín y Agustín Maluenda, quienes dieron continuidad al legado artístico de su padre, el recordado “Tachuela Chico”.
Con personajes como “El Tachuela Grande” y “Pastelito”, la familia ha mantenido una propuesta que reúne humor, acrobacias, música y participación del público, transformándose en uno de los nombres más reconocidos del circo tradicional chileno.
Durante el encuentro, Maluenda destacó que la visita buscó fomentar la educación, la cultura circense y una visión emprendedora, en el marco de las más de cuatro décadas de trayectoria del proyecto familiar.
El trabajo detrás del espectáculo
La conversación también abordó la dimensión empresarial del circo. Cada presentación requiere mucho más que preparar una rutina: hay que montar y desmontar la carpa, trasladar equipos, organizar la venta de entradas, difundir las funciones y coordinar la producción técnica y la seguridad.
A esas tareas se suman la contratación de artistas y la planificación de presentaciones en distintas ciudades. Se trata de una operación permanente que exige coordinación y continuidad para llevar el espectáculo de un lugar a otro.
Así, la charla permitió acercar a los estudiantes a una experiencia de emprendimiento familiar en la que el trabajo artístico convive con decisiones logísticas, económicas y de organización.
Una visita durante su paso por Puente Alto
El encuentro se realizó mientras Los Tachuelas mantenían su carpa instalada en avenida Concha y Toro con San Carlos, en Puente Alto, como parte de su recorrido antes de continuar hacia San Bernardo.
La visita a Duoc UC llevó esa experiencia fuera de la pista. Ante la comunidad educativa, “El Tachuela Grande” compartió la historia de una familia que ha hecho del circo su oficio y que, durante 45 años, ha trabajado para mantener viva una tradición de la cultura popular chilena.





