El Producto Interno Bruto (PIB) de Chile sufrió una contracción de 0,5% durante el primer trimestre de 2026, marcando el peor desempeño para este periodo en 17 años. Ante el complejo escenario, el biministro Daniel Mas urgió al Congreso a aprobar el Proyecto de Reconstrucción Nacional.
Este lunes 18 de mayo de 2026 el Banco Central publicó el informe de Cuentas Nacionales, revelando que la economía chilena cayó un 0,5% en el primer trimestre en comparación con el año anterior. Esta cifra representa el primer retroceso trimestral desde mediados de 2023 y el peor arranque de año desde la crisis subprime de 2009.
El dato resultó ser más débil que la estimación preliminar del Imacec, que proyectaba una caída del 0,3%. Según el ente emisor, esta diferencia se debió a la actualización de indicadores de coyuntura y no a factores estacionales, ya que el periodo tuvo el mismo número de días hábiles que el año anterior.
«Chile no aguanta más mediocridad»
Tras conocerse las cifras, el biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, reaccionó con dureza a través de sus canales oficiales. «Chile no aguanta un año más de estancamiento y mediocridad», afirmó el secretario de Estado al evaluar el impacto de la contracción en la vida nacional.
La autoridad sostuvo que recuperar el crecimiento económico es un «deber moral» para retomar el camino del desarrollo. Mas enfatizó que el país necesita salir de la inercia para mejorar las oportunidades y la calidad de vida de los compatriotas.
En este contexto, el biministro realizó un llamado directo a los parlamentarios para respaldar el Proyecto de Reconstrucción Nacional impulsado por el Ejecutivo. Según Mas, esta iniciativa es fundamental «para que Chile vuelva a ponerse en marcha» tras los resultados negativos.
Sectores clave en números rojos
La caída del PIB fue incidida principalmente por el retroceso en actividades estratégicas como la agricultura y la minería. El sector agropecuario-silvícola se desplomó un 5,4%, afectado por factores climáticos que dañaron la producción frutícola, especialmente la uva de mesa.
Por su parte, la minería retrocedió un 3,1% debido a menores leyes del mineral en la producción de cobre y mantenciones programadas. La pesca fue el sector más golpeado, con una caída estrepitosa del 18,6% por la menor disponibilidad de recursos como sardinas y jurel.
La industria manufacturera también registró cifras negativas, con un retroceso del 2,0%. Este descenso se explicó, en gran medida, por una menor elaboración de alimentos vinculada a la crisis de la industria pesquera.
Consumo y servicios muestran resiliencia
Pese al panorama general, algunos sectores lograron cifras positivas durante los primeros tres meses del año. Los servicios personales crecieron un 2,4%, liderados por el área de salud, mientras que los servicios financieros aumentaron un 4,1%.
El consumo de los hogares mostró un incremento del 2,5%, con un gasto destacado en salud, transporte y turismo. Asimismo, la inversión o formación bruta de capital fijo subió un 0,6%, impulsada por la compra de maquinaria y equipos eléctricos.
Sin embargo, el sector externo jugó en contra de la actividad nacional. Las exportaciones cayeron un 4,9%, mientras que las importaciones subieron un 2,0%, generando un efecto neto negativo que profundizó la caída del producto.
El Gobierno espera que la discusión legislativa de las próximas semanas permita destrabar medidas de alivio económico para revertir esta tendencia de estancamiento.



