Aseguró que los vehículos estaban a la venta y que no tenía conocimiento sobre irregularidades en la automotora.
Luego de que se identificara que vehículos incautados en la automotora Cincar estaban a su nombre, el empresario funerario Iván Martínez se contactó con el matinal Chilevisión Noticias para entregar su versión y explicar la presencia de los automóviles en el lugar.
En conversación con el programa, Martínez aseguró que los vehículos fueron dejados en consignación para su venta y que no mantiene relación con los hechos investigados en el marco de la “Operación Rey David”, indagatoria por presunto lavado de activos que lidera la Fiscalía Metropolitana Sur junto a la Policía de Investigaciones.
“Son tres vehículos, por si acaso, que se los dejé en consignación a esa automotora porque somos de Puente Alto y allí tengo mi centro de operaciones, y se los dejé para que los vendiera. Pero nada más que eso realmente”, señaló.
El empresario agregó que se trata de autos de uso previo que buscaba renovar: “Son autos antiguos que estaban muy usados y los pusimos a la venta por renovación solamente”.
“Los compré nuevos en 2018”
Consultado sobre el origen de los vehículos, Martínez afirmó: “Estos autos yo los compré nuevos en 2018”, subrayando que su adquisición fue regular y que cuentan con toda la documentación correspondiente.
Respecto a la posibilidad de recuperar los automóviles incautados durante el operativo, sostuvo: “Por supuesto, si están todos con sus papeles al día, está todo en regla, tenemos hasta la factura de la compra”.
En relación con David Israel, principal investigado en la causa, el empresario indicó que su vínculo es superficial: “A David lo conozco de pasadita nomás, porque es de Puente Alto. Personalmente no lo he visto nunca, nos hemos comunicado a través del teléfono de la automotora”.
También detalló que ya había realizado transacciones previas con la empresa: “Me había costado vender estos autos y por eso se los llevé. Este chico David anteriormente me compró tres vehículos, y por eso le dije ‘David si me puedes vender estos cuatro’ y él me dijo ‘tráemelos’. Y me vendió uno hace como dos semanas y faltaban estos tres”.
Finalmente, descartó haber advertido situaciones irregulares: “Nada, aparte tampoco es amigo mío. O sea, buena onda por teléfono, me ayudó a vender los vehículos, pero más nada”.


