La comuna sumó nuevos establecimientos a la red Bicentenario, mientras directores advierten debilidades en el respaldo estatal y se abren expectativas frente al cambio de gobierno.
Puente Alto ha sido un territorio marcado por altas demandas sociales, fuerte presión sobre el sistema educativo y profundas brechas de oportunidades. En ese escenario, los Liceos Bicentenario se han instalado como una de las principales apuestas por elevar la calidad de la educación y ampliar horizontes para miles de estudiantes.
Hoy, la comuna no solo mantiene establecimientos con este sello, sino que además sumó recientemente nuevos liceos a la red Bicentenario, en medio de un debate abierto: directores denuncian falta de apoyo del Estado, mientras desde el mundo político y fundaciones ligadas al modelo se anuncian intenciones de reforzarlo.
Excelencia y oportunidades en un territorio de alta demanda
Desde la Fundación Piñera Morel -entidad que desde el ámbito privado impulsa programas de apoyo a comunidades Bicentenario- sostienen que este modelo ha sido una de las políticas públicas más relevantes en educación en los últimos años.
“Los Liceos Bicentenario han demostrado que la excelencia académica no puede ser un privilegio”, afirma Verónica Rossel, directora de Educación de la fundación. Según explica, el foco en altas expectativas, liderazgo directivo y aprendizajes fundamentales ha permitido mejoras sostenidas, particularmente en comunas con contextos complejos como Puente Alto.
Rossel plantea que en estos establecimientos se ha producido un cambio profundo en las trayectorias educativas: estudiantes que comienzan a proyectarse a mediano y largo plazo, aumento en la continuidad de estudios, menor deserción y mayor acceso a redes académicas, técnicas y de empleabilidad.
Directores advierten falta de apoyo del Gobierno
Pero la consolidación del modelo no está exenta de tensiones. En el último tiempo, directores de liceos Bicentenarios a nivel nacional han denunciado una disminución del acompañamiento estatal, tanto en apoyo pedagógico como en recursos.
Desde Puente Alto, la directora del Liceo Bicentenario Técnico Las Nieves, Carmen Campos, confirma que el respaldo “existe”, pero que no es suficiente. “Creemos que debe ser más robusto, porque aún no está al nivel que necesitamos. Requerimos continuidad y mejora permanente”, señala.
Campos enfatiza que el corazón del modelo -que es impactar realmente las trayectorias educativas- depende de un acompañamiento pedagógico constante, algo que, según advierte, no se ha logrado sostener.

“Cuando no hay frecuencia, perdemos el ciclo de crecimiento y aprendizaje en los estudiantes”, afirma.
A ello, Campos suma un segundo factor crítico: los recursos, especialmente en el ámbito técnico-profesional. El Liceo Las Nieves imparte las especialidades de Telecomunicaciones, Atención de Párvulos y Gastronomía, áreas que requieren talleres equipados, tecnología e insumos.
“Necesitamos que el estudiante pueda realizar el ciclo completo de aprendizaje. Sin inversión adecuada, eso se ve limitado”, advierte.
“Estamos apagando incendios”
Para la directora, la falta de mayor apoyo no es un debate abstracto. Tiene consecuencias directas en la gestión diaria. “Muchas veces estamos apagando incendios y no poniendo el foco donde corresponde. Nuestros resultados podrían ser aún mejores si contáramos con más recursos y acompañamiento pedagógico”, sostiene.
Campos insiste en que el problema no se reduce a montos, sino a poner herramientas pertinentes al servicio de los equipos académicos y de los estudiantes, y plantea que el mayor riesgo es que el modelo pierda proyección. “Los Liceos Bicentenario hemos demostrado que hacemos las cosas bien, pero esto debe ser una política de Estado, no del gobierno de turno”, subraya.
Su mensaje al Ministerio de Educación es claro: mayor exigencia, pero con respaldo real. “Que nos pidan mejora constante, pero con presupuesto, apoyo pedagógico y claridad total sobre el futuro de los Bicentenarios”.
Nuevos Bicentenarios en la comuna
En paralelo a estas críticas, Puente Alto fue una de las comunas beneficiadas con la reciente designación de nuevos establecimientos Bicentenarios, entre ellos la Escuela Santa Joaquina de Vedruna, el Colegio Cardenal Raúl Silva Henríquez y el Colegio Particular Altazor.

Desde la Fundación Piñera Morel califican esta expansión como “totalmente positiva”. Rossel señala que permite aumentar el acceso a proyectos educativos exigentes y diversos, abriendo nuevas oportunidades en un territorio de alta concentración estudiantil.
No obstante, advierte que el mayor desafío para estos nuevos liceos será el cambio cultural. “No es automático ni mágico. Requiere tiempo, compromiso y que el espíritu Bicentenario se viva desde la dirección hasta las salas de clase”.
Nuevo gobierno y promesas de “devolver el apoyo”
El debate se cruza además con el escenario político. En su discurso tras ser electo, José Antonio Kast afirmó que buscará “devolver el apoyo” a los Liceos Bicentenarios, instalando expectativas en las comunidades educativas.
Desde la fundación aseguran ver este nuevo ciclo como “una oportunidad” para consolidar lo avanzado y fortalecer lo pendiente. “Valoramos que se reconozca la relevancia de esta política pública y la voluntad de seguir impulsándola”, afirma Rossel.
Para Campos, el desafío será que esos anuncios se traduzcan en definiciones estructurales. “Necesitamos claridad total respecto del futuro de los Liceos Bicentenarios”, insiste.
El rol de la Fundación Piñera Morel en Puente Alto
La Fundación Piñera Morel enfatiza que su trabajo busca complementar, no reemplazar, al Estado. Entre sus líneas de acción menciona el apoyo a redes de directores, el Premio Profesor Bicentenario, fondos concursables para innovación pedagógica y programas como Mujeres + Matemáticas, Leer es Poder y las Olimpiadas “Vivan los Liceos Bicentenario”.
“Creemos firmemente en el trabajo público-privado. Somos un aliado que busca impulsar la excelencia para que más estudiantes desarrollen sus talentos”, finaliza Rossel.



