El fatal asalto reactivó el debate sobre la seguridad pública. El alcalde de San Bernardo y el líder del PDG solicitaron la intervención de las Fuerzas Armadas para apoyar labores preventivas.
Tras la trágica muerte de un niño de 12 años en una violenta encerrona en San Bernardo, diversas autoridades exigieron este martes la intervención operativa de las Fuerzas Armadas. La medida busca enfrentar la crisis de seguridad y apoyar el copamiento territorial.
El alcalde de San Bernardo, Christopher White (PS), lamentó el fallecimiento del menor, quien fue arrastrado por varios kilómetros al quedar atrapado en su cinturón de seguridad.
Ante este escenario crítico, el jefe comunal enfatizó la falta de capacidad de respuesta del Estado frente a delitos graves, como robos y portonazos diarios en su zona.
«Nosotros hemos planteado, por ejemplo, que militares colaboren en tareas de copamiento, porque aquí el problema que hay es que no tenemos capacidad de respuesta», afirmó tajantemente White, quien agregó que: «Hoy día, yo no entiendo cómo las Fuerzas Armadas, que tienen una carrera, recursos y herramientas, no nos pueden ayudar».
Respaldo
A las declaraciones del edil se sumó Franco Parisi, líder del Partido de la Gente (PDG), quien desde el extranjero respaldó la solicitud de apoyo de las Fuerzas Armadas.
Parisi agregó que existe experiencia previa a nivel nacional que avala estos despliegues, argumentando que “ha sido bastante exitoso lo que ha ocurrido en la región de La Araucanía”.
“Si el alcalde te pide la presencia militar en la calle, hay que darla. No son medidas bala de plata, pero sí entregan elementos”, puntualizó el excandidato presidencial.
En esta línea, Parisi instó al Ejecutivo a mejorar la coordinación territorial y a «escuchar a los alcaldes en su total dimensión, independiente del color político».
Falló el Estado
Cabe mencionar que sobre este hecho el ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, afirmó que «el Estado falló».
«Es durísimo estar acá reconociendo que en este caso el Estado falló. El Estado, efectivamente, que tiene como rol primario garantizar la seguridad, la integridad física de las personas, falló. Hoy día, y hace varios años, nuestro país se fue acostumbrando a tener cifras altas de crímenes violentos», sostuvo Arrau.
Asimismo, reflexionó que «tenemos que tomar conciencia como país, que tenemos que hacer cambios profundos en la actitud, en la forma en la cual enfrentamos a delincuencia. Asesinos como estos no merecen ninguna clemencia (…) ni miramiento de la persecución policial, penal, y estoy seguro que todas las instituciones involucradas así lo harán».


