Desde la instalación del gobierno del presidente José Antonio Kast, Puente Alto ha sido una de las comunas que ha buscado coordinación directa con el Ejecutivo.
Aunque las diferencias políticas eran evidentes desde antes del cambio de mando, con el paso de las semanas comenzaron los primeros acercamientos entre el nuevo gobierno y el alcalde de Puente Alto, Matías Toledo Herrera, en una relación que ambos sectores reconocen como necesaria, especialmente por la situación de seguridad que enfrenta la comuna más poblada del país.
Desde la instalación del gobierno del presidente José Antonio Kast, Puente Alto ha sido una de las comunas que ha buscado coordinación directa con el Ejecutivo, principalmente en materia de seguridad, recuperación de espacios públicos y control del comercio ambulante, temas prioritarios para la administración municipal.
En el entorno del alcalde reconocen que el inicio de la relación fue distante, marcado por las diferencias ideológicas y políticas. Sin embargo, con el paso de los días se han abierto canales de diálogo con autoridades de gobierno y del nivel regional para coordinar operativos policiales y programas de intervención en barrios con altos índices de delincuencia.
Uno de los puntos clave en esta relación es la coordinación con la Delegación Presidencial Metropolitana, encabezada por Germán Codina Powers, exalcalde de Puente Alto y figura histórica de la derecha en la comuna, lo que agrega un componente político a la relación entre el municipio y el gobierno central.
Relación pragmática más allá de las diferencias
Pese a las diferencias, en ambos sectores reconocen que existe una relación que se ha ido construyendo desde lo práctico más que desde lo político. La seguridad, la iluminación de barrios, la recuperación de plazas y el combate al comercio ilegal han sido los principales temas en los que se ha avanzado en coordinación.
El alcalde Toledo, independiente y proveniente del mundo social, ha señalado en distintas ocasiones que su prioridad es la comuna y que trabajará con cualquier gobierno que permita mejorar la calidad de vida de los vecinos, mientras que desde el Ejecutivo reconocen que Puente Alto es una comuna estratégica por su tamaño, población y realidad social.
De esta manera, la relación entre el gobierno y el municipio de Puente Alto se perfila como una relación pragmática, marcada por las diferencias políticas, pero también por la necesidad mutua de coordinación en una de las comunas más importantes del país.



