Un proyecto postergado por años en el Campus Las Nieves de la Protectora de la Infancia fue concretado gracias a aportes de la firma estatal.
Cerca de 2.600 estudiantes de la comuna de Puente Alto cuentan desde esta semana con un renovado complejo deportivo compuesto por cuatro canchas recuperadas. Los trabajos de restauración fueron financiados por la Polla Chilena de Beneficencia, permitiendo materializar un anhelo que la Protectora de la Infancia postergó por falta de presupuesto.
Las obras se ejecutaron en el Campus Las Nieves, un terreno de 22 hectáreas que alberga a cuatro colegios de la red de beneficencia. Antes de la intervención, las zonas deportivas presentaban baches, falta de cemento y líneas de juego desgastadas que ponían en riesgo la seguridad de los alumnos.
Con la renovación integral de la infraestructura, los escolares ya comenzaron a utilizar los espacios durante los recreos, clases de educación física y talleres extraprogramáticos. Los alumnos manifestaron su entusiasmo usando las coloridas instalaciones inmediatamente después de finalizada la ceremonia de inauguración.
Financiamiento social
Demián Arancibia, gerente general de Polla Chilena de Beneficencia, explicó que la motivación surgió tras el reciente Mundial de Fútbol y la necesidad de intervenir de manera específica espacios deportivos en desuso. La firma estatal destina, por ley, parte de sus recursos generados a 13 instituciones beneficiarias del país.
«Por cada 1.000 pesos que se apuesta en nuestros juegos, en promedio el 40% se destina a beneficencia», detalló Arancibia respecto a la procedencia de los fondos. Durante el año 2025, la empresa pública entregó un total de $47.285 millones de pesos en aportes conjuntos para el Estado y la beneficencia.
El ejecutivo valoró ver el destino concreto de la recaudación del juego: «Es muy bueno ver específicamente qué se hace con esa plata, pues una cosa es decir 400 pesos y otra cosa es decir una cancha de fútbol en la que juegan los niños».
Alianza clave
Desde la Protectora de la Infancia, institución que atiende a más de ocho mil menores en el país desde su fundación en 1894, destacaron el impacto de este financiamiento. Su gerente general, Alejandra Canessa, calificó la remodelación de las canchas como un sueño largamente esperado por la comunidad escolar.
«Poder arreglar las canchas que nuestros niños usan todos los días, la verdad que era un deseo, un sueño que no siempre se podía realizar», declaró Canessa en la ceremonia de entrega. La líder institucional resaltó el valor de la alianza público-privada y de la filantropía para concretar proyectos sociales de alto impacto en Chile.
Fuente: theclinic.cl



