La expansión del Metro de Santiago a través de las líneas 8 y 9 abre un nuevo escenario para la movilidad en Puente Alto, sumando seis estaciones a las cinco existentes en la comuna.
La empresa asegura que ambos proyectos apuntan a fortalecer la conectividad y mejorar el entorno urbano de sectores como Bajos de Mena y las comunidades del eje Camilo Henríquez.
Vecinos y dirigentes sociales observan estas obras como una oportunidad concreta de mejora integral en la calidad de vida, más allá de la reducción de tiempos de viaje.
Puente Alto cuenta con Metro desde el año 2005, cuando la Línea 4 comenzó a operar atravesando la comuna por el eje de avenida Concha y Toro, hasta la actual estación terminal Plaza de Puente Alto. A casi dos décadas de ese hito, la expansión de la red vuelve a poner el foco en la comuna más grande de Chile.
Sectores como Bajos de Mena y los barrios aledaños a la avenida Camilo Henríquez hoy viven la expectativa de ser incorporados al sistema, a través de las futuras Líneas 9 y 8 del Metro de Santiago, respectivamente.
Ambos proyectos, que representan una expansión estratégica de la red hacia territorios con realidades sociales y urbanas distintas, pero unidos por la necesidad de mejorar la conectividad y reducir los extensos tiempos de traslado, se encuentran actualmente en etapas de ingeniería y evaluación ambiental. Según información oficial, la inversión conjunta supera los US$ 4.600 millones y proyecta su puesta en servicio entre los años 2030 y 2033.
Línea 9: Bajos de Mena en el trayecto de la equidad territorial
La Línea 9, de acuerdo con antecedentes entregados a Puente Alto al Día por Metro de Santiago, contempla un trazado de 27 kilómetros y 19 estaciones, conectando ocho comunas entre Recoleta y Puente Alto a través del eje de avenida Santa Rosa, y beneficiando a cerca de dos millones de habitantes.
Ha sido llamada “la línea de la equidad territorial”, debido a que su trayecto pasará por o cerca de sectores históricamente postergados como La Legua, en la comuna de San Joaquín; Santo Tomás y El Castillo, en La Pintana; y Bajos de Mena, en Puente Alto.
Y es aquí, en el populoso barrio puentealtino, donde su llegada adquiere un significado muy especial. El 1 de junio de 2018, durante la cuenta pública del segundo gobierno del expresidente Sebastián Piñera, se anunció una extensión de la Línea 4 hacia Bajos de Mena, que partiría desde Plaza de Puente Alto, seguiría por Concha y Toro y Sargento Menadier, y luego se internaría hacia avenida Juanita.
Sin embargo, el 9 de agosto de 2023, ya en la administración del presidente Gabriel Boric esa extensión fue oficialmente descartada tras el anuncio del nuevo trazado de la Línea 9.

En este nuevo escenario, la neurálgica estación Plaza de Puente Alto pasará a cumplir un rol clave: será estación terminal y de combinación entre la Línea 4 y la futura Línea 9, consolidándose como un nodo estratégico de la red.
Según Metro, cuando la Línea 9 esté completamente operativa permitirá realizar el trayecto entre el centro de Santiago y el centro de Puente Alto en 35 minutos, reduciendo en 28% el tiempo actual. La puesta en servicio se realizará en tres tramos, siendo el tercero —que incluye cinco estaciones entre la Plaza de La Pintana y Plaza de Puente Alto, pasando por Bajos de Mena— el proyectado para el año 2033.
En el tramo correspondiente a Puente Alto serán tres las estaciones de esta línea: en Santa Rosa con Eyzaguirre (el sector conocido como “la Vuelta de Cachencho”), Sargento Menadier con Juanita (en Bajos de Mena), y Sargento Menadier con Ejército Libertador. Desde allí seguirá su rumbo hasta Plaza de Puente Alto, que será su estación terminal.

Este tramo se encuentra actualmente en evaluación ambiental, tras el ingreso de su Estudio de Impacto Ambiental (EIA) en mayo de 2025, proceso que ha incluido instancias de Participación Ciudadana Temprana, como las jornadas de “Casa Abierta” realizadas en Puente Alto.
Desde el territorio, la expectativa es alta. Melyna Montes, lideresa social y comunicadora popular de Bajos de Mena, señala que “la llegada del Metro es una forma de acercarnos más al resto de la ciudad, facilitando el acceso al trabajo, la educación y la salud”. Hoy, explica, “llegar desde Bajos de Mena a la Plaza de Puente Alto puede demorar entre 30 y 40 minutos, aun estando dentro de la misma comuna”.
No obstante, advierte que el impacto debe ir más allá de la infraestructura ferroviaria. “No solo se trata de construir una estación de Metro, sino de impulsar un desarrollo integral del barrio: seguridad, espacios públicos, servicios y un centro cívico”, plantea.

Línea 8: una nueva cobertura para el eje Camilo Henríquez
La Línea 8, según información oficial de Metro de Santiago, tendrá un trazado de 19 kilómetros y 14 estaciones, uniendo Providencia con Puente Alto a través de las avenidas Los Leones, José Pedro Alessandri, Macul y La Florida. El proyecto beneficiará a 1,9 millones de personas y permitirá realizar el viaje entre Providencia y Puente Alto en 23 minutos, lo que representa una reducción del 59% respecto del tiempo actual.

Actualmente, la Línea 8 se encuentra en tramitación ambiental, con la segunda adenda de su EIA prevista para el tercer trimestre de 2025. Su primer tramo —desde Chile España en Ñuñoa, hasta Mallplaza Tobalaba en Puente Alto— está programado para entrar en operación el año 2032.
En Puente Alto contará con las estaciones ubicadas en Camilo Henríquez con Trinidad y Diego Portales (ambas en límite con La Florida), y la estación terminal a la altura de Cerro Punta Negra, frente a Mallplaza.

En las comunidades ubicadas sobre el eje Camilo Henríquez, el proyecto aparece como una respuesta largamente esperada. José Luis Fernández, presidente de la junta de vecinos de Ciudad del Este, señala que “llegar al lugar trabajo en el centro o en el sector oriente significa hoy día al menos cuatro horas diarias de traslado”, por lo que espera que la futura línea “nos permita ahorrar al menos dos horas de trayecto”.
Fernández destaca que la cercanía de las futuras estaciones podría incluso cambiar los hábitos de movilidad. “Seguramente muchos dejaremos el auto en la casa. El Metro será un alivio frente al crecimiento acelerado de la zona oriente de Puente Alto”, afirma.
Sin embargo, también existen preocupaciones por el impacto de las obras. En esa línea, el dirigente indicó que desde la junta de vecinos “ya estamos solicitando a la Municipalidad de Puente Alto los proyectos que están comprometidos para agrandar los puentes en El Peral, Diego Portales y San José de la Estrella, y así conocer las soluciones de mitigación que se estarían planificando ante el alto impacto de las obras del Metro”.
Una expansión esperada, con desafíos pendientes
De acuerdo con proyecciones de Metro de Santiago, la Línea 8 movilizará 149 mil pasajeros diarios durante su primer año de operación, mientras que la Línea 9 generará más de 20 mil empleos a lo largo de sus distintas fases de desarrollo. Las cifras, sostiene la empresa, dan cuenta del impacto estructural que tendrán ambas iniciativas en la movilidad metropolitana.
Desde los territorios, el mensaje es coincidente: la expansión del Metro hacia nuevos sectores de Puente Alto es vista como una oportunidad histórica, pero su éxito dependerá de cómo se integre a las realidades locales. “Esperamos que el Metro sea el inicio de una verdadera transformación para nuestro barrio, brindándonos las mismas oportunidades que otros sectores de la ciudad”, resume Melyna Montes.
Mientras avanzan los estudios ambientales y de ingeniería, Puente Alto observa un proceso que no implica la llegada del Metro, sino una nueva etapa de su expansión, llamada a redefinir la forma en que la comuna se conecta —y se integra— con Santiago.
Así se verá el mapa del Metro en Puente Alto con las nuevas líneas:




