Desde Bajos de Mena, los alumnos exhibieron proyectos que combinan habilidades técnicas y herramientas digitales, en las especialidades de Gastronomía, Construcción y Telecomunicaciones.
En el marco del Día Nacional de la Educación Técnico Profesional, el Colegio Cardenal Juan Francisco Fresno, ubicado en Bajos de Mena, Puente Alto, celebró este jueves la Feria Técnico Profesional 2025, instancia en la que los estudiantes de Gastronomía, Construcción Civil y Telecomunicaciones exhibieron proyectos que integran sus aprendizajes con las transformaciones tecnológicas del mundo laboral.
El establecimiento, que forma parte de los 12 colegios de la Fundación Belén Educa, abrió sus puertas a apoderados, docentes y vecinos de la comunidad para dar a conocer el trabajo desarrollado en cada especialidad.

Aprendiendo a habilitar la inteligencia artificial
La directora del colegio, Emelina Carrasco Álvarez, explicó que en esta edición la feria incorporó la inteligencia artificial como herramienta común a todas las áreas. “Este año teníamos como objetivo principal que la mayoría de lo que presentan los estudiantes fuese hecho con base en la habilitación de la inteligencia artificial. Aprendieron a elaborar prompts, a buscar información para ocupar correctamente esta herramienta y a crear proyectos autónomos a partir de objetivos de aprendizaje”, señaló.

Carrasco destacó que la feria, que se realiza desde la creación del colegio, busca abrir la escuela a la comunidad y motivar a los más jóvenes. “Es una feria de aprendizaje donde puede venir cualquier persona. También muestra el estándar a los estudiantes más pequeños de lo que esperamos de ellos cuando estén en el técnico profesional”, afirmó.
La directora recalcó, además, que el impacto del proyecto educativo se refleja en la continuidad de estudios: “Este año tuvimos un 79% de estudiantes que ingresaron a la educación superior, mientras que el promedio país está en torno al 50%. Eso indica que estamos haciendo un trabajo motivacional y académico que les permite ser más competitivos”.
Proyectos por especialidad
En Telecomunicaciones, los alumnos construyeron prototipos basados en placas Arduino y Raspberry, aplicando programación para automatizar procesos. Hubo vehículos capaces de detectar y apagar llamas, sistemas de domótica y una línea de tiempo que recorrió la evolución tecnológica desde el telégrafo hasta la inteligencia artificial.
“La feria presenta una evolución tecnológica, desde la primera hasta la cuarta revolución industrial, con inventos y personajes claves como Graham Bell, Tesla, Bill Gates o Elon Musk”, explicó el profesor Christopher Rivera.

En Construcción Civil, los estudiantes elaboraron tabiques diferenciados por zonas climáticas de Chile, mostrando cómo cambian los materiales de acuerdo al territorio. Además, trabajaron la evolución de los sistemas constructivos y del dibujo técnico, desde los primeros bocetos hasta el uso de programas como Revit.
“Los jóvenes entendieron que en Chile no se construye igual en Arica que en Punta Arenas, y que cada clima exige materiales distintos. Fue un trabajo muy minucioso y los alumnos lo asumieron con gran compromiso”, señaló la profesora Daniela Soto.

Por su parte, en Gastronomía, los proyectos exploraron cómo la inteligencia artificial puede aportar en dietas con restricciones alimentarias y en la reducción de desperdicios. Los estudiantes enseñaron a usar herramientas digitales para diseñar menús variados y sustentables, además de aprovechar subproductos en nuevas preparaciones.
“No buscamos solo formar chefs, sino personas responsables y con altas expectativas. Queremos que los estudiantes se atrevan a salir de Bajos de Mena, a hacer prácticas en hoteles de alto estándar, y que vean la gastronomía también como una herramienta para emprender”, explicó la docente Tamara Fuentes.

Educación como herramienta para cambiar el mundo
La directora Carrasco remarcó que el propósito del colegio es vincular la formación técnica con un proyecto de vida más amplio: “La mejor herramienta para cambiar el mundo es la educación. Queremos que nuestros estudiantes puedan competir, acceder a la educación superior y ser felices, llevando consigo una herramienta para la vida”.

La feria se consolidó así como un espacio de encuentro entre estudiantes, familias y comunidad, donde se mostró que la educación técnico profesional, además de entregar oficios, puede abrir caminos hacia la innovación, el emprendimiento y la movilidad social.