El animal fue hallado en un sitio eriazo gracias al llamado de vecinos que escucharon sus ladridos bajo tierra en Bajos de Mena.
Voluntarios de la Tercera Compañía del Cuerpo de Bomberos de Puente Alto concretaron el rescate de un perro que se encontraba enterrado en la comuna. El operativo se realizó en un sitio eriazo ubicado en la intersección de avenida Juanita con el Rodeo.
El procedimiento se activó luego de que habitantes del sector alertaran sobre ladridos que provenían de la parte trasera de sus viviendas. Al llegar al lugar, los rescatistas confirmaron que el animal estaba atrapado a un metro de profundidad.
Las condiciones del terreno y la densa vegetación de zarzamoras dificultaron el acceso inicial de los voluntarios del carro Q-3. La situación representaba un riesgo vital para el canino, quien permanecía inmovilizado bajo el barro.
Maniobras de rescate en el barro
Para concretar la liberación, el equipo de emergencia debió realizar labores de poda extensiva en la zona de zarzamoras para abrir paso. Posteriormente, se procedió a escarbar manualmente y con herramientas hasta alcanzar la ubicación exacta del perro.
Desde la institución calificaron el rescate como un operativo «complejo» debido a la inestabilidad del suelo y la profundidad del hallazgo. El animal se encontraba completamente cubierto por sedimentos en un sector de difícil visibilidad.
Dos familias residentes de la zona colaboraron activamente con los voluntarios durante toda la fase de búsqueda y remoción de tierra. Su participación fue clave para rastrear el origen de los sonidos que permitieron localizar al canino.
Un nuevo hogar para el sobreviviente
Una vez que el perro fue extraído de forma segura y se verificó su estado de salud, se determinó su destino inmediato. Una de las familias que participó en el salvamento manifestó su voluntad de adoptar al animal de manera permanente.
«Una de las familias que ayudó a encontrarlo se lo llevó a su hogar, donde manifestó que lo iban a cuidar», informaron desde la Tercera Compañía. El compromiso incluye la atención veterinaria necesaria para evaluar las secuelas del tiempo que permaneció enterrado.
La nueva familia del canino aseguró que le entregarán los cuidados y el afecto que se merece tras el trauma sufrido. El acto de adopción fue valorado por los rescatistas como el cierre ideal para una jornada marcada por la urgencia.


