La víctima, de 16 años, se encontraba junto a un amigo en una celebración en la población Quitalmahue cuando sujetos armados los obligaron a subir a un vehículo. Ambos fueron trasladados contra su voluntad hasta Buin, donde el menor recibió tres disparos por la espalda. Fiscalía ECOH y la PDI investigan el crimen.
Un adolescente de 16 años murió baleado durante la madrugada de este domingo 27 de septiembre, después de ser secuestrado junto a un amigo desde una fiesta que se desarrollaba en la población Quitalmahue, en Puente Alto, y trasladado contra su voluntad hasta la comuna de Buin.
De acuerdo con los antecedentes preliminares recopilados por los equipos investigadores, ambos jóvenes se encontraban participando de una celebración cuando un grupo de sujetos armados ingresó al lugar y los sacó por la fuerza.
El jefe subrogante de la Brigada de Homicidios Metropolitana de la Policía de Investigaciones, subprefecto Walt Dapremont Gaete, explicó que todavía se investiga de qué manera los atacantes accedieron a la fiesta.
“Ingresan a la fiesta, no sabemos si ingresan a la fuerza a la fiesta, pero ingresan a la fiesta, toman a estas dos personas y en contra de su voluntad los suben al vehículo. Estos sujetos mantenían armas de fuego”, detalló el oficial.
Las víctimas fueron un adolescente de 16 años, preliminarmente de nacionalidad extranjera, y un joven chileno de aproximadamente 19 años. Ambos serían amigos.
Los llevaron por la fuerza hasta Buin
Tras sacarlos de la celebración, los atacantes trasladaron a los dos jóvenes varios kilómetros hacia el sur, hasta un sector eriazo ubicado junto a la autopista Acceso Sur, en la comuna de Buin.
La fiscal Marcela Adasme, del Equipo contra el Crimen Organizado y Homicidios (ECOH) de la Fiscalía Metropolitana, confirmó que ninguno de los jóvenes se trasladó voluntariamente hasta ese lugar.
“Ellos dos son secuestrados y traídos a la fuerza acá a la comuna de Buin. Y los disparos los recibe solamente la víctima”, explicó la persecutora.
Una vez en el sector, los responsables hicieron bajar a los jóvenes del vehículo y los obligaron a correr hacia el descampado.
“Los trasladan, los bajan del vehículo y los hacen correr hacia el descampado y proceden a efectuar disparos en contra de la víctima”, agregó Adasme.
El adolescente de 16 años fue alcanzado por los disparos y murió en el lugar. Su acompañante consiguió sobrevivir al ataque y, de acuerdo con antecedentes conocidos durante la mañana, logró resguardarse en una zanja.
Tres disparos por la espalda
Las primeras pericias efectuadas al cuerpo establecieron la gravedad del ataque.
Según informó el subprefecto Dapremont, el examen externo efectuado por un médico criminalista de la PDI permitió establecer que el adolescente presentaba “tres impactos balísticos que entran por la parte posterior del cuerpo, específicamente por su espalda, los cuales también tienen salida”.
En el sitio del suceso se desarrolló durante la madrugada y primeras horas de este domingo un amplio trabajo de la Brigada de Homicidios Metropolitana y del equipo ECOH.
Los investigadores levantaron evidencia balística y hematológica, además de iniciar la búsqueda y revisión de cámaras de seguridad que permitan reconstruir el recorrido efectuado por el vehículo utilizado por los atacantes.
También se están tomando declaraciones a testigos, entre ellos el joven que sobrevivió al ataque.
Investigan posible vínculo con crimen organizado
Por ahora no se ha establecido públicamente el móvil que originó el secuestro ni cuál era la relación entre los atacantes y las víctimas.
Una de las líneas que deberá ser investigada apunta a la posibilidad de que el hecho tenga relación con algún tipo de actividad delictual organizada, aunque la PDI ha recalcado que se trata todavía de una hipótesis que debe ser corroborada.
“Podría haber algún tipo de ilícito o podría haber algún tema de crimen organizado respecto a la situación o las circunstancias en las cuales se dan los hechos”, señaló el jefe subrogante de la Brigada de Homicidios Metropolitana.
La fiscal Adasme agregó que ya existen antecedentes que podrían ayudar a avanzar hacia la identificación de los responsables.
“Tenemos algunas pistas que tenemos que investigar junto con la Policía de Investigaciones y cuando ya tengamos datos más certeros se los vamos a informar oportunamente”, sostuvo.
Aún trabajan en la identificación de la víctima
Hasta primeras horas de este domingo, la identidad del adolescente fallecido no había sido confirmada oficialmente.
El joven no portaba documentación al momento de ser encontrado, por lo que la PDI comenzó las diligencias de identificación mediante sus huellas. De manera preliminar, las autoridades han señalado que correspondería a un adolescente extranjero de 16 años.
El otro joven, chileno y de aproximadamente 19 años, resultó ileso. Los antecedentes que entregó a los investigadores permanecen bajo reserva debido a que podrían ser relevantes para determinar quiénes participaron en el secuestro y posterior homicidio.
La investigación quedó en manos del Equipo ECOH de la Fiscalía y la Brigada de Homicidios Metropolitana de la PDI, que trabajan para reconstruir desde el momento en que los jóvenes fueron sacados de la fiesta en Quitalmahue hasta el ataque ocurrido posteriormente en Buin, además de establecer el móvil e identificar a sus autores.




