Manuel Orellana, rescatado junto a dos parvularias tras seis días aislado en la cordillera, tramita ante Inapi su nombre comercial para redes sociales.
Manuel Orellana, uno de los tres rescatados recientemente desde el sector cordillerano de San José de Maipo, inició los trámites para registrar su apodo como marca comercial. Esto ocurre en paralelo a la acción de las autoridades para cobrar los $100 millones que costó el operativo.
El hombre permaneció seis días aislado en un refugio de Valles de Colina junto a las educadoras Martina Núñez y Magdalena Retamal. Accedieron al lugar pese a las medidas preventivas de restricción de tránsito vigentes por el sistema frontal.
De la montaña a las redes sociales
Tras la viralización del caso, Orellana capitalizó su notoriedad presentando una petición ante el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (Inapi). Busca inscribir oficialmente la marca «El Chino» bajo la clase 35.
Esta categoría está destinada a servicios de publicidad, marketing y negocios de embajadores de marca. El trámite contempló el pago de $571.649 e iniciará un periodo de publicación de 30 días para eventuales oposiciones.
El nuevo influencer ya concreta acuerdos comerciales a través de su cuenta de Instagram como comerciante y emprendedor. Suma colaboraciones con talleres mecánicos, barberías, restaurantes y clínicas dentales.
Por ejemplo, el taller MaxCar acordó la grabación de un video a cambio de $200.000. «Hubo muy buena disposición y mucho feeling», señaló René Máximo, dueño del recinto automotriz, según consiga Lun.com.
Oficio al CDE por rescate millonario
El giro comercial del rescatado contrasta con las acciones legales que impulsa la Delegación Presidencial Regional Metropolitana. El delegado Germán Codina ofició recientemente al Consejo de Defensa del Estado (CDE).
El objetivo es evaluar el resguardo del interés fiscal por los $100 millones que demandó el rescate. En la operación participaron Bomberos, el GOPE, la Prefectura Aérea de Carabineros y el Ejército.
Codina argumenta que los equipos de emergencia debieron operar en condiciones geográficas y meteorológicas adversas. Todo este despliegue se realizó para auxiliar a personas que vulneraron las alertas preventivas.
Cuestionamientos de la autoridad
El delegado presidencial fue enfático en la necesidad de aplicar sanciones por esta conducta. Afirmó que quien irrespeta las alertas «deberá hacerse responsable al menos de los costos del rescate».
«Cuando esa persona viola todos estos preceptos (…) debe ser sancionada, pagando los costos asociados», añadió Codina respecto a la irresponsabilidad de los involucrados.
Incluso, la autoridad calificó a Orellana como un «irresponsable» que acudió al lugar «sin respetar absolutamente ninguna de las situaciones de riesgo que se habían alertado».



