Los estudios de pilates con máquinas reformer, un formato que durante años se concentró en comunas del sector oriente de Santiago, han comenzado a instalarse en otros puntos de la capital. En Puente Alto, uno de esos recintos funciona en Avenida Camilo Henríquez 3889 bajo el nombre de Pilates Club.
El local cuenta con dos salas y 18 máquinas reformer, el equipo de resortes y poleas que permite ejecutar los ejercicios con resistencia graduada, a diferencia del pilates de suelo. Su dueño, Manuel González, declara una matrícula actual de 600 socias activas y sitúa el origen del proyecto en el traslado a la comuna de un formato asociado al sector oriente.
“Nació con la idea de traer un club de La Dehesa a Puente Alto”, señala González, quien conoce el sector desde hace años porque es apoderado del Colegio Mayor. Sobre la elección del emplazamiento, indica que se trata de “un paso forzado de gente de estatus social alto de la comuna” y que la apuesta consistió en “llenar un vacío en la comuna”.
El recinto dicta 12 clases diarias, desde las 7:00 hasta las 20:50, distribuidas en dos salas de 10 y 8 reformers, lo que permite un máximo de 18 personas ejercitándose de manera simultánea. El equipo lo integran cuatro coaches: Liana Leyva, Thabata Basáez, Bárbara González y Jonatan Gutiérrez, tres de ellos residentes en Puente Alto y uno en La Florida. González sostiene que la contratación exige un mínimo de diez años de experiencia.
El acceso funciona por paquetes de clases. El plan que el club promociona actualmente ofrece 36 sesiones por $285.000, equivalentes a $7.916 por clase, con una vigencia de cinco meses y la posibilidad de congelarlo hasta por 30 días. El pago puede fraccionarse en cuotas. El lugar dispone además de estacionamiento gratuito.
A la matrícula regular se suma un segmento de empresas. González afirma que algunas han contratado el servicio para sus trabajadores: “Lo utilizan como regalo corporativo y agendan bastante como una actividad lúdica o como premio por cumplimiento de metas”.
Consultado por la oferta existente en el sector, González sostiene que no tiene competencia directa en la zona. “Nuestras clientas gozan de las mejores instalaciones disponibles en el rubro del pilates. Una infraestructura de primer nivel, nuestros coaches con requisitos de contratación de 10 años de experiencia y con una matrícula actual de 600 socias activas nos posiciona como líderes en la comuna”, afirma. Y agrega: “No hay nada siquiera parecido en la zona”.
La sede de Puente Alto es la casa matriz del club. La empresa opera hoy un segundo recinto en Santa Isabel, en Santiago Centro, con una sala de 10 reformers.
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