Mientras aguardan respuestas, la familia enfrenta un severo drama clínico y emocional marcado por la depresión, donde aseguran que sus vidas y el tiempo se han detenido.
El 1 de septiembre de 2025, Sebastián Arancibia, de 25 años, desapareció en la comuna de Puente Alto, en la Región Metropolitana, generando este caso gran conmoción en la comunidad local luego de que el vehículo del joven fuera hallado abandonado en el Cajón del Maipo.
El automóvil de Sebastián fue encontrado con las llaves puestas, activando de inmediato los protocolos de búsqueda de las autoridades.
A ocho meses del suceso, la madre del desaparecido, Patricia Canales, entregó un antecedente inédito del caso, ya que inicialmente los reportes oficiales indicaban que Arancibia salió de su domicilio exclusivamente para comprar sushi. Sin embargo, la dinámica real de sus últimos movimientos fue diferente a lo estipulado.
Registros clave
«Realmente él salió a buscar a su mujer al trabajo, pero nunca llegó a buscarla”, declaró Patricia Canales en una breve entrevista que concedió a Página7. Tras ese encuentro fallido, los planes originales de la pareja consistían en ir por comida, dijo la afligida madre.
Actualmente, las diligencias se sostienen sobre una pista material concreta: los registros de las cámaras de seguridad que captaron la ruta del vehículo en la zona pre cordillerana.
Las imágenes muestran el automóvil desplazándose hacia el sector de El Toyo, pero la identidad del chofer es un misterio. «No sabemos realmente si es él quien va manejando o no es él porque no se ve», explicó la mujer.
Impacto en el núcleo familiar
La prolongada ausencia de Sebastián provocó una crisis profunda en sus familiares directos. Según el testimonio de Patricia Canales, la estabilidad y la rutina de su círculo más íntimo colapsaron drásticamente.
“En mi casa el tiempo se detuvo. Mi hija no ha podido seguir estudiando, mi esposo está con depresión y mi otro hijo dejó de trabajar”, lamentó durante la entrevista.
El núcleo familiar contó inicialmente con apoyo psicológico otorgado por profesionales de la Fiscalía. No obstante, este beneficio de la red estatal caducó, obligándolos a enfrentar el duelo ambiguo sin asistencia.
Emplazamiento al Ministerio Público
Frente a la escasez de resultados operativos, Patricia Canales realizó una interpelación formal a la Fiscalía para concretar una reunión técnica. Su principal objetivo es transparentar las diligencias vigentes.
“Espero que nos llamen y nos digan al menos que están trabajando, que han obtenido resultados, cosa que no nos han dado hasta el momento”, argumentó de forma tajante la progenitora.



