En Villa Las Acacias, ubicada entre las calles Ejército Libertador y Eyzaguirre, los vecinos decidieron organizarse. Realizaron bingos, completadas y rifas para reunir el dinero que necesitan con un objetivo concreto: instalar un portón metálico en la entrada de calle Club Deportivo y cerrar un callejón que consideran el principal foco de inseguridad del sector.
La calle principal no tiene salida. Su único acceso está en el cruce con Ejército Libertador, y es ahí donde los residentes quieren emplazar la reja. “Esta calle es sin salida, tiene una pura salida”, explica una vecina, quien detalla que la iniciativa busca que ingrese únicamente quien corresponde.
El segundo punto es calle Colo Colo, un pasaje que corta por la mitad la avenida y conecta con la villa colindante. A la altura de la cancha, el sector pierde iluminación por completo.
“Es una boca de lobo”, describen los residentes. Según su relato, ese paso funciona como ruta de escape habitual. “Las personas que vienen a delinquir aquí se arrancan de ahí, se pierden en las otras poblaciones”, señala uno de ellos, quien asegura que tras robos ocurridos en villas vecinas los delincuentes han huido por esa vía y abandonado vehículos en las inmediaciones de la cancha.
Los vecinos sostienen que el cierre perimetral de ese sector está contemplado en el plano regulador de la villa, antecedente que respalda su solicitud.
Entre los hechos que motivan la gestión mencionan robos a viviendas, un asalto a un almacén, la sustracción de un calefón, el envenenamiento de mascotas como paso previo al ingreso a las casas y el robo de una camioneta a plena luz del día. Denuncian además, la presencia de tráfico de drogas en el sector y, en el caso del callejón sin luz, afirman que allí se han registrado agresiones sexuales.
La falta de iluminación es uno de los puntos que más repiten. Según describen, el alumbrado llega hasta la villa y se interrumpe desde la cancha hacia el fondo, justo en el tramo que conecta con el sector contiguo.
A la inseguridad se suma un problema cotidiano: los días de feria, vehículos de personas ajenas al sector se estacionan frente a sus viviendas, bloqueando los accesos.
La iniciativa, financiada íntegramente con recursos propios, representa un esfuerzo considerable para una comunidad pequeña. Las actividades se han sostenido durante semanas con la participación de las familias del sector, que continúan recaudando fondos mientras avanzan en las gestiones necesarias para concretar el cierre.
Lee la edición digital completa de Puente Alto al Día




