Ángel Herrera, padre del niño con TEA de 12 años que falleció tras ser atendido en el Cesfam Cardenal Raúl Silva Henríquez, encabezó la movilización y pidió que se establezcan responsabilidades penales.
Familiares, vecinos y amigos de Cristian Herrera, niño de 12 años con Trastorno del Espectro Autista (TEA) que falleció tras ser atendido en la urgencia del Cesfam Cardenal Raúl Silva Henríquez, realizaron durante la mañana de este jueves una marcha para exigir justicia y el esclarecimiento de lo ocurrido.
La manifestación comenzó frente al propio centro de salud, ubicado en la población Volcán San José de Bajos de Mena, lugar donde el menor fue atendido el pasado 23 de diciembre y desde allí fue derivado al Hospital Sótero del Río, recinto al que llegó sin signos vitales. Posteriormente, los asistentes se trasladaron hasta la Plaza de Puente Alto y desde allí marcharon por las calles Balmaceda y Concha y Toro hasta el frontis de la Municipalidad.

Durante la movilización, Ángel Herrera, padre de Cristian, señaló que la actividad tuvo como objetivo visibilizar el caso y exigir responsabilidades. “El día de hoy marchamos por las calles de Puente Alto para elevar un clamor de justicia para mi hijo, y también para todos esos niños que en situaciones similares les apagaron su voz”, expresó.
Herrera explicó que el recorrido se inició en el Cesfam porque, según sostiene, fue en ese lugar donde ocurrió una negligencia médica. También se refirió a las medidas administrativas adoptadas tras el fallecimiento, señalando que tiene conocimiento de que los funcionarios del turno fueron apartados de sus labores mientras se desarrolla el sumario interno, y que el jefe de urgencias fue destituido. Sin embargo, manifestó que espera avances concretos en la investigación penal. “Fiscalía está haciendo esa investigación, está esperando el resultado del Instituto Médico Legal”, indicó.

En ese sentido, sostuvo que ha mantenido reuniones con integrantes del gabinete del alcalde, orientadas -según contó- a apoyo social, pero recalcó que “yo más que ayuda social necesito justicia, justicia para mi hijo, para que esa gente pague el daño que me hicieron y para que no le pase a ningún otro niño. Todos tenemos que tener una salud digna”, señaló.
El padre del menor afirmó que espera que los responsables enfrenten sanciones penales. “Que paguen con cárcel, porque una sanción administrativa no me va a devolver a mi hijo”, sostuvo.
A la marcha también asistió Antonella, hermana de Cristian, quien recordó a su hermano como un niño alegre y cercano. “Era un niño muy divertido. Siempre jugábamos. Cuando se sentía mal o triste se refugiaba en mí. Era un niño feliz que con su alegría nos contagiaba a todos”, expresó, agregando: “Quiero que los culpables paguen”.

Ángel Herrera anunció que continuará impulsando movilizaciones y que está tomando contacto con agrupaciones vinculadas al TEA y con otras familias que han vivido situaciones similares. “No voy a bajar los brazos”, señaló.


