Puente Alto al Día conversó con familiares y vecinos de César Mercado, el joven baleado el domingo 11 de enero, quienes relataron los detalles del trágico asalto donde perdió la vida.
Durante cuatro días luchó por su vida en el Hospital Sótero del Río. Pese a los grandes esfuerzos del personal de salud -reconocidos y agradecidos por la familia- César no logró sobrevivir.
En las villas Puente Alto, El Tranque, Las Brisas y Eugenio Matte esperan que este crimen no quede impune. También demandan más patrullaje y presencia policial ya que se sienten «abandonados».
Este trabajo fue publicado originalmente en la edición impresa del sábado 17 de enero.
Lo que había comenzado como un viaje familiar a la playa terminó convertido en una escena de violencia extrema. La mañana del domingo 11 de enero, cerca de las 7:45 horas, en la Villa Puente Alto, una familia se preparaba para salir rumbo a la comuna de Navidad cuando fue abordada por sujetos armados que intentaron robar un vehículo.
El ataque dejó a dos personas baleadas. Una de ellas, César Mercado Vásquez, murió la madrugada del jueves 15 en el Hospital Sótero del Río, tras permanecer cuatro días en estado crítico y pese a los enormes esfuerzos del personal médico que luchó para salvar su vida.

El hecho ocurrió en calle Enrique Faverio con Juan Mackenna. De acuerdo con los antecedentes recopilados y los testimonios de la familia, los sujetos llegaron en un vehículo, descendieron al menos tres de ellos portando armas de fuego e intentaron sustraer el automóvil propiedad de Sergio Pérez, quien iba a trasladar a la familia y a disfrutar del paseo con ellos.
En ese instante, César Mercado, de 33 años, regresaba desde el interior de su casa luego de dejar un cajón que había utilizado para ayudar a subir a su abuela al vehículo. “Lo único que faltaba para irnos era que se subieran ellos tres. Ya estaba todo arriba, mi mamá, mi abuela, las mochilas. Y cuando César vuelve, empieza todo”, relató su hermano, Bastián Mercado.
Según su testimonio, los sujetos intimidaron al padre de César y al vecino, mientras este último forcejeaba intentando impedir el robo. César, que recién se incorporaba a la escena, recibió un disparo a corta distancia. El proyectil perforó su brazo derecho y le provocó graves lesiones internas, principalmente en el hígado.
“Sabemos que él no alcanzó a oponer resistencia. No sabía qué estaba pasando. Lo intimidan y le disparan a quemarropa”, afirmó Bastián.
Los delincuentes no lograron llevarse el vehículo, pero sustrajeron teléfonos celulares, documentos y otras especies. Antes de huir, efectuaron además un disparo que hirió al vecino, Sergio Pérez, quien resultó con lesiones de menor gravedad.
Días críticos en el Sótero del Río
Tras el ataque, familiares y vecinos auxiliaron a César, quien se encontraba gravemente herido y perdiendo gran cantidad de sangre. Fue trasladado de urgencia al Hospital Sótero del Río, donde ingresó en estado crítico.
De acuerdo con su familia, durante los cuatro días siguientes fue sometido a múltiples intervenciones quirúrgicas y a un intenso tratamiento médico. “Pasó por seis cirugías, cerca de 80 transfusiones de glóbulos rojos y más de 300 hemoderivados en total. Luchó cuatro días y cuatro noches”, detalló su hermano Bastián -quien es interno de Medicina-, enfatizando su agradecimiento al personal del hospital que, en sus palabras “lo cuidaron de la mejor manera posible y lo dieron todo por salvar su vida”.

Valentina Herrera, cuñada de César, explicó que el impacto comprometió órganos vitales. “La bala atravesó el hígado, que es fundamental para la función de la sangre. Estuvo entre pabellón y la UCI, muy grave todo el tiempo. El hospital hizo todo lo que pudo, estuvo en muy buenas manos”, dijo.
Pese a los esfuerzos del equipo médico y a las cadenas de donación de sangre impulsadas por familiares, amigos, vecinos y funcionarios policiales, César Mercado Vásquez falleció a las 4:50 de la madrugada del jueves 15.
“Nunca pensamos que iba a pasar esto”
Sergio Pérez, dueño del vehículo que los delincuentes intentaron robar, también resultó herido en el hecho. Recibió un disparo superficial y fue dado de alta el mismo día.
“Cerré la puerta y cuando me doy vuelta aparece el auto. Se bajaron dos tipos con pistola. Uno se fue directo donde César y el otro hacia mí. Empezamos a forcejear. Después me dispararon. A mí me rozó, pero a él ya le habían disparado”, relató.

El vecino señaló que tenía una relación cercana con la familia y que el viaje había sido planificado durante semanas. “Habíamos cuadrado las vacaciones porque César recién había salido. Nunca pensamos que iba a pasar esto. Las cosas cambian en un segundo”, dijo, agregando que en el sector “hace falta más protección”.
César en la memoria de sus seres queridos
César Mercado Vásquez trabajaba como garzón en el casino de la Academia de Carabineros. Su hermano Bastián lo describe como una persona sencilla, reservada y cercana a su familia. “Se levantaba a las cinco de la mañana, se iba caminando al paradero. Era muy humilde, muy buen compañero. Dentro de la familia somos introvertidos, pero sabíamos que era muy buena persona”, afirmó, en medio de una velatón organizada en su honor que contó con una nutrida concurrencia de vecinos de las villas Puente Alto, El Tranque, Las Brisas y Eugenio Matte.

Añadió que, debido al impacto emocional del ataque, asumió el rol de tutor de su hermano durante los días de hospitalización. “Mis papás estaban en shock. Fue una experiencia muy dura. Tuvimos esperanza hasta el último momento”, señaló.
Desde el entorno de César, destacan también su compromiso familiar. Según sus cercanos, el viaje a la playa se había postergado durante meses por problemas de salud de su padre, y recién ese fin de semana se había abierto una posibilidad. “Estaba sumamente emocionado”, recordó su hermano.
La vecina María Eugenia Vera, quien conoce a César desde la infancia, lo describió como “un muchacho respetuoso, muy de familia, preocupado de su papá y de su hermano”. “Fuimos apoderados desde primero básico. Son cabros tranquilos. Podría haber sido cualquiera, y menos él”, expresó.
Inseguridad y temor en el barrio

Vecinos de Villa Puente Alto coincidieron en que el sector, históricamente tranquilo, ha experimentado un aumento de hechos delictuales. “Antes no era así. Ahora hay portonazos, asaltos. Mis hijas ya no salen solas, hay que esperarlas”, comentó María Eugenia Vera.
Valentina Herrera agregó que desde hace tiempo se advertía un deterioro en la seguridad del barrio. “Se veían publicaciones de que el sector se estaba poniendo malo. Se pide mayor presencia, más recursos humanos, más seguridad. Nos sentimos un poco abandonados”, afirmó.
La investigación del caso quedó en manos de las policías y del Ministerio Público, mientras la comunidad y la familia de César Mercado Vásquez enfrentan el impacto de una tragedia que comenzó con un viaje a la playa y terminó en un homicidio a plena luz de la mañana.



