Dirigentes comunitarios denuncian el abandono de las autoridades tras enviar reiteradas advertencias sobre el colapso de las rutas.
Durante la jornada del sábado 22 de agosto, la localidad cordillerana de Baños Morales experimentó una situación de desorden vial debido a la gran afluencia de turistas. Ante la ausencia de personal fiscalizador o policial en la zona, los propios residentes debieron asumir de forma improvisada el control del tránsito.
Registros audiovisuales captaron automóviles estacionados en sectores no habilitados, graves dificultades para la circulación vehicular y visitantes realizando asados en la vía pública. A esto se suma el colapso vial y la aparente falta de servicios o espacios habilitados para acoger de manera ordenada a la alta cantidad de turistas.
La comunidad local acusa un abandono por parte de las autoridades municipales frente a una problemática que se repite de manera sistemática durante los fines de semana de alta concurrencia.
Advertencias vecinales ignoradas
Los habitantes de Baños Morales señalaron que esta crisis vial no es un hecho imprevisto ni tomó por sorpresa al municipio. Desde el pasado 30 de abril han alertado formalmente sobre el riesgo de colapso en la temporada invernal.
El pasado 19 de agosto, la junta de vecinos envió un oficio formal al alcalde de la comuna, con copia directa al director de Seguridad, advirtiendo sobre el inminente escenario.
A pesar de que la autoridad comunal se comprometió verbalmente a dar instrucciones para abordar el problema en una reunión del Consejo Comunal de Organizaciones de la Sociedad Civil (COSOC) el 20 de agosto, el descontrol volvió a ocurrir.
Riesgos para la salud y emergencias
La principal preocupación de la comunidad radica en las consecuencias que este bloqueo de rutas podría tener ante una emergencia de salud o de rescate que requiera atención inmediata.
«Un camino colapsado puede impedir el ingreso o salida de una ambulancia, Bomberos o emergencias», señalaron los representantes vecinales mediante un comunicado oficial emitido tras el fin de semana.
Los residentes recalcan que no se oponen al desarrollo turístico de la zona, sino que exigen condiciones mínimas de orden, fiscalización preventiva, infraestructura y seguridad para evitar posibles accidentes.
Acciones y exigencias de la comunidad
Los vecinos afirman que realizar la labor de ordenar el tránsito no les corresponde y los expone directamente a malos tratos, discusiones y serios riesgos para su integridad personal.
Por ello, los dirigentes anunciaron que participarán este miércoles 26 de agosto en la Mesa de Seguridad en Turismo Comunal.
En dicha reunión formal, la comunidad organizada presentará una queja oficial y exigirá la implementación definitiva de un plan de fiscalización y seguridad vial para la localidad.


